ORFANATO DEL CRAYON ROJO


El hogar se hallaba oscuro y vacío. Era como si toda la historia que alguna vez albergo aquel lugar se hubiese tornado en su contra. Abigail veía con miedo toda la estructura, sin poder evitar aquel sentimiento melancólico que tenía cada vez que abría una nueva puerta. Perdida en un mar de ideas que no la llevaban a ningún lado…

Pero primero, recapitulemos y veamos al pasado. ¿Cómo fue que llego a aquel lugar?

Un niño era toda la respuesta que tenía… Sin saber porque, se hallaban ambos sentados en un viejo bus… Sin conocer la razón ni el momento de este enigmático suceso; solo podía recordar el eso que la despertó de aquel profundo sueño que la consumía en esos momentos. El pequeño niño se le acerco humildemente para pedirle un favor.
-Lee la historia, por favor, lee la historia

Perpleja ante aquella voz y figura tan familiares, no pudo si no cuestionarle un poco… Las hojas de aquel precario libro se hallaban totalmente en blanco. ¿Qué se suponía que iba a leer? Lastimosamente antes de poder hacer cualquier pregunta, el chiquillo salió corriendo del bus. Adentrándose cada vez más en el espeso bosque.

Abigail no pudo evitar correr tras él, impulsada por un deseo que nunca había sentido, pero que sin querer le parecía conocido… En cuanto los dos estuvieron abajo, el bus, sin mediar palabras desapareció derecho por donde había venido. La chica quiso buscar a aquel niño, pero antes de que pudiera darse cuenta ya se  hallaba completamente sola. Pobre niña tonta y desafortunada.

Camino por un viejo y estrecho sendero y en eso logro oír el ruido de un perro muy lejos a la distancia; no entendía porque, pero aquel sonido hizo mover a su corazón más rápido de lo normal, y como una poseída comenzó a correr en busca de su lugar de origen… Al final de este trayecto termino entrando en una vieja choza, que con mucho misterio se hallaba vacía… Ningún perro se hallaba en los alrededores, y en cuanto abrió la puerta el ruido se detuvo…

El único consuelo a su búsqueda fue hallar un sucio collar que en un pasado alguna clase de animal, muy probablemente un perro, debió llevar…

Enfilo camino en busca de un nuevo lugar a donde ir. Aún seguía estoica en su idea de hallar a aquel jovencito… Fue entonces desde ahí. En medio de la fría noche de invierno que la chica comenzó a andar de nuevo por el oscuro y tenebroso camino… El cual al final de todo, la trajo a este sitio.

Un orfanato aparentemente, o lo que quedaba de uno. Esos pasillos largos y esas puertas oscuras le tocaban los sentimientos, pues parecía como si hubiese vuelto a su viejo hogar… Mientras, de fondo, oía la risa del niño, que la mantenía concentrada en su propósito…

Perdida en aquel laberinto llego de algún modo al patio interno. Y ahí vio, de manera sorpresiva a más niños. Preparaban todo para lo que parecía un ataque… Entonces de manera sínica entre todos se inicio un mar de risas…

Finalmente uno de ellos trajo aquello para lo que se habían preparado… Puso la bolsa sanguinolenta en el suelo y entre todos la empezaron a golpear… La paliza no duro mucho, pues muy pronto todos empezaron su retirada al interior del edificio.

Fue entonces, en esos instantes que conoció a la princesa de trapo. La guio a través de los pasillos, y en completa oscuridad escuchaba los murmullos de niños a la distancia. Llegaron al lugar de la reunión y ahí lo hayo otra vez. Aquel niño que tanta melancolía le causaba, se hallaba sentado en una altar, a su alrededor aquellos chiquillos que vio, y otros más le comentaron.

-Te estábamos esperando niña. Preparábamos todo para el festín. Que sea tu bienvenida a estas viejas memorias…

¿Qué querían decir con esto? La mente se le hacía un lio a cada pensamiento. Pero antes de mediar palabra, el joven le reitero, casi como un deja vu la frase que la trajo aquí.
Lee la historia, por favor, lee la historia
Agarro el libro que el joven le había dado y finalmente comenzó a leer.


El trébol de 4 hojas:
«Érase una vez una niña desafortunada. Que lo único que quería era ser feliz. Entonces se fue a un campo de tréboles. Encontró un trébol de una hoja, pero se le cayó en el camino. Encontró un trébol de dos hojas, pero se le escapó entre las sombras. Encontró un trébol de tres hojas, pero se lo llevó una bruja. Quería encontrar un trébol de cuatro hojas, pero era demasiado desafortunada».



Comentarios

  1. Historia inspirada en Rule of rose (que puedo decir, me gusta mucho esa historia)

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